12/7/11

El mundo gira y gira... a dos velocidades!

El mundo tiene dos velocidades. Los líderes políticos te dirán que las velocidades son las del mundo desarrollado y el mundo subdesarrollado; los que salvan a las ballenas te dirán que las velocidades son las de los transatlánticos y su Zodiac. Y Lara Jones dice que existe la velocidad de la gente que va como loca por la vida y la del resto.

Como una gran conocedora de la primera modalidad (ir como loca por la vida) y, después de haber sufrido en mis carnes las consecuencias en forma de conflictos armados al más puro estilo guerra de Vietnam pero con los ojos con aperturas regulares, he diseñado un test que tú puedas comprobar tu velocidad.

Marca la respuesta que más se asemeja a ti para cada una de las preguntas:
1.       En el supermercado, tu:
a.      Derrapas en las esquinas, te preguntas por que la gente no usa intermitente y atropellas a un par de niños. Te sale humo por las orejas ante tanta ineficiencia y solo puedes suspirar ‘que gentuza’ como Emily en el Diario viste de Prada.
b.      Llegas a casa lleno de magulladuras. Estabas feliz como un regaliz cuando un fitipaldi te atropello en el pasillo de los huevos y te remato en el de las coca colas.  ¿Sera Hamilton haciendo la compra?
2.       En la inmobiliaria te dan las distancias a la estación de metro más cercana y te dicen ‘eso es aproximadamente 7 minutos’:
a.      Tú levantas la ceja y desconfías. ¿7 minutos a marcha como tu normalmente vas o 7 minutos pisando huevos? Porque si es la segunda opción, seguro que te dejas algún huevo sin pisar pero llegas en 3.
b.      Piensas que ya serán 10 porque  tu iras disfrutando de la vista, salvando caracoles de ser aplastados por peatones desconsiderados y chequeando si algún vecino durante el paseo ha cambiado las cortinas o se ha dejado el gato fuera. Y lo bien que te sienta el aire de las mañanas.
3.       Por las mañanas en el metro:
a.      Vas esquivando a toda esa gente que parece ignorar que cada segundo de tranquilidad andando es un segundo perdido de sueño. Resoplas como un jabalí y pasas de lado entre la mayoría de la gente que está demasiado absorta en pensar en nada. Como para percatarse de que tienes prisa.
b.      Vas a tu ritmo y te preguntas por que la gente no es capaz de llegar al metro con tiempo y tiene que ir corriendo clavándote su bolso en los riñones. Lo que es peor, ¿por qué tienen que empeñarse en subir en tu tren creyéndose una Game Boy Pocket cuando claramente no lo son y no queda espacio para un ser humano tamaño completo? No hay prisa, que esperen al siguiente.

El mundo segun Lara Jones
4.       En el aeropuerto:
a.      Te abalanzas sobre las bandejas y te quitas lo que te tienes que quitar y un par de cosas más al instante. Para cuando el de delante todavía esta peritando la bandeja, tu ya tienes los zapatos, el portátil, el cinturón, la chaqueta y hasta tu corazón colocado y listo para pasar por el detector. Maldices en silencio como si  estuvieras rezando el rosario de la abuela al tontorrón de delante al que se le ha olvidado quitarse el reloj, el cinturón, lleva monedas en el bolsillo y, además por la velocidad a la que se mueve, parece que en lugar de coger un vuelo está pasando el día en el aeropuerto.
b.      Tranquilamente coges una bandeja, la examinas y esperas a que te toque pasar por el detector para que te expliquen que te tienes que quitar. Pasas, el detector pita porque parece ser que te tenías que haber quitado el cinturón y no podías llevar el móvil (¿y si te llaman justo ahora?). Te empieza a oler a chamusquina… Te quitas tranquilamente los zapatos, miras con cara de pez al de seguridad, compruebas el gotele del techo y entonces te das cuenta de que la persona de detrás esta que echa humo, pero İqué demonios: el aeropuerto es para disfrutar! ¿Se puede estar en un sitio mejor? Los sándwiches son de plástico pero te los cobran como si fueran de oro, las tiendas no te cobran IVA pero todo lo que venden vale entre el doble y 10 veces más de lo que te gastarías fuera y en los baños hay cola permanente (¿serán actores?). Tú con tranquilidad que el avión no sale hasta que tú llegues.

Mayoría a: bienvenido al universo Lara Jones. Vas como loco por la vida: adelantas sin mirar, resoplas, echas humo y te apretujas en el tren. Todo con tal de no pasar ni un minuto de mas haciendo pequeñeces operativas.  Te acabaran poniendo una multa por andar por la calle de forma temeraria, pero no te preocupes, que yo te espero en la cola de reclamaciones.

Mayoría b: la tranquilidad es tu lema y aunque a veces saque de sus casillas a los demás, tu eres de los de Ande Yo Caliente, ríase la gente. Si te pegas a la derecha y dejas a los locos de la vida espacio para ir por el carril rápido, no tendrás problemas. Si no… esperemos que cuando te cruces conmigo no lleve uno de mis famosos tacones de aguja!

A que grupo perteneces?

Lara Jones

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PS. Mery of Style (mary1975.blogs.elle.es) eres una de las mejores personas que me he encontrado en la vida. Un beso para ti y tus pitus.

7/7/11

5 momentos que pusieron mi vida en perspectiva

Cuando ves Supervivientes o Gran Hermano (del que yo soy una gran fan, y lo reconozco sin tapujos mientras saco del bolso un libro de física cuántica para contrarrestar, con la esperanza de no leerlo del revés) siempre hacen alusión a todos esos momentos vitales que nunca pensaron vivir y que les cambiaron la vida (hambruna en África, que la gente te conozca por la calle o vender tu topless y que tu padre te siga hablando, que eso si que el buen señor no se lo esperaba).

El caso es que desde que me mude a Londres, he atesorado unos cuantos momentos que han puesto mi vida en perspectiva, con el mismo impacto que conocer a Jesulin para Belen Esteban pero sin hacerme millonaria, ponerme colágeno en los labios o perfeccionar mi ‘Ejque’ madrileño (del que yo no solo no soy fan sino que no soy usuaria). Y aqui van mis TOP 5:
1.    
   El bicho que intente matar con laca salto hacia mí y casi me mata del susto. Me puso en perspectiva de que 1. Lo que me ahoga a mi no ahoga al resto de las especies. 2. Cada animal tiene que ser eliminado con su respectivo mata-bichos lo cual es aplicable a las pulgas del gatito Jones, los insectos que entran por la ventana y los hombres cenicienta que en lugar de convertirse en calabaza a las 12 de la noche, se convierten en Homeless e intentan meterse en mi casa en plan polizón.
2.       Tuve que aplicar para poder pagar por las entradas de las olimpiadas. ¿Resultado?? Lo quiero, lo quiero, İlo quiero! Y lo quiero un millón de veces más que si me hubiesen dejado comprarlo directamente. Puesto en perspectiva: chicas, tenemos que aplicar el ‘Nena, tú vales mucho’ y en momentos de flaqueza reforzarlo leyendo el libro ‘Why men love bitches’.

A veces me siento asi...
3.       En un descuido me encontré en plan guiri en el parque con los pantalones remangados tomando el sol. Y es que, aunque teóricamente, solo pasa en los polos, en la práctica, si trabajas de 9 a 5, de Francia para arriba lo único que te diferencia de los esquimales es que tu casa está hecha de ladrillos y que no te saludas con la nariz, sobre todo porque no te la sientes e igual por descuido le sacas un ojo a alguien.  Asi que tantas horas de oscuridad me han pasado factura y estoy mutando hacia una versión anglosajona de mi misma. Y claro me ha puesto en perspectiva: el día que me ponga sandalias con calcetines, por favor, que alguien pida mi extradición.

4.       Saliendo de Ikea, en mitad de una disputa con el mueble que acababa de comprar: yo le pedía que saltase como una pulga dentro del coche y el se empeñaba en entrar como una novia recién casada (en brazos y con cariño), se me acerco un chico y İme cargo el coche! Puesto en perspectiva: los ingleses no tienen tantas desventajas como creemos. Es verdad que se pelan como un huevo si los pones al sol, beben un poco de mas y a veces sus estilismos dan miedo. Pero si encuentro uno full-equiped, que ademas de cargar el coche sepa montar el mueble y que encima me llame con 4 veces la frecuencia anglosajona (es decir, por lo menos una vez a la semana, no una vez al mes, que eso me recuerda a mi regla) me lo quedo.

5.       Subo a casa y se oye una puerta cerrarse y algo así como el contenido de un armario desastroso al más puro estilo película americana cayéndose por el suelo. ¿Es un pájaro?, ¿es un avión?, ¿es un terremoto? No, es mi vecino, que no solo es cotilla, sino torpe. Puesto en perspectiva: escuchar detrás de la puerta es internacional por mucho que nosotros pensemos que si los ingleses hablan susurrando, seguro que son tan educados que no escuchan detrás de las puertas. La experiencia me dice que hablan susurrando no para no molestar sino para que el cotilla de turno no les escuche!

¿Alguien tiene algún gran momento que le haya puesto su vida en perspectiva?

Lara Jones

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5/7/11

5 Cosas que hacer antes de morir


Me encanta hacer listas estrambóticas. Las tengo de todo tipo, siempre y cuando no estén diseñadas para nada especialmente útil: no me veras con una lista de la compra, pero, por supuesto, que tengo una lista de objetos que mantienen mi vida organizada (aceitera y vinagrera a la cabeza) o de cosas que no debería comer (en cuanto me cure de mis adicciones al café y el azúcar, la ejecutare). Y como es un tema, que me interesa, también investigo las listas de las demás.

Una de las que más me apasiona es la lista de cosas por hacer antes de morir. Y me gusta especialmente porque, salvo los funcionarios de prisiones del corredor de la muerte, el resto del mundo se centra en cosas que tienes que haber hecho en 3 y 12 meses antes (viajar por el mundo, tener un hijo...). Algo así como si llamasen al servicio de defunciones, les diese cita el acontecimiento más importante y último de su vida y se pudiesen dedicar a viajar y procrear a partes iguales hasta el día y la hora X.

Como yo soy infinitamente más operativa, necesito una lista más y creo que probablemente mi muerte, como mi regla, omitirá el mensaje de advertencia y me pillara por sorpresa en el peor momento y con los pantalones más blancos, he decidido aumentar mi familia de listas estrambóticas con la lista de cosas por hacer (24 horas de preaviso). Y mi lista es:
1.       Hacerme un tratamiento de belleza completo de pies a cabeza, que incluya tratamiento facial, corporal, manicura, maquillaje, peluquería y pedicura, porque aunque mi madre dice que las uñas de los pies no te las va a ver nadie, yo desconfió de los asistentes a mi entierro y donde les pueda llevar la curiosidad.
2.       Emular a Julia Roberts en Pretty Woman, sección de compras por Beverly Hills, apartado vuelvo_a_casa_llena_de_bolsas. Porque no hay nada como que te hagan la pelota (me encanto Richard Gere en esa frase en particular) ni como quemar la tarjeta cuando sabes que no tendras que apagar el incendio.
3.       Comer un cocido en casa de mis padres y luego dormir la siesta. No porque la siesta me parezca especialmente operativa, sino porque después de un cocido montañés, lo único que quiero es tumbarme encima de la mesa como una boa. Como me parece poco glamouroso y  acogedor, prefiero planificarlo con antelación e irme a la cama con mis calcetines de esquiar.
4.       Tomar café con mis amigas (una vez recuperada del trance de los calcetines) y que me cuenten todos los detalles de su vida. Sus secretos irán conmigo a la tumba y lo feliz que me hace tener toda esa información ira en forma de colágeno de última hora a rellenar mis patas de gallo. Un complemento perfecto a la sesión de belleza de la mañana.
Uno de los ultimos deseos de Lara Jones

5.       Darme al chocolate en todas sus formas. No al de droga ilegal, que ya se me ha pasado el arroz para engancharme a sustancias que deshidratan la piel y general ojeras a partes iguales, sino al de cacao de África, que no es lo mismo que el negro del cola cao. Y es que, después de años de autocontrol en el 90% de las ocasiones con poco éxito, fantaseo con el día en que me pueda comer todos los muffins que quiera, todos los brownies con helado de vainilla y todas las muertes por chocolate en todas sus variedades, porque, curiosamente, cada restaurante tiene su propia interpretación y yo todavía estoy por encontrar una que no me guste.

Y después de esto, a descansar en paz. ¿Algo que añadir a la lista?

Lara Jones

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