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19/5/11

El ataque de las pulgas

Mi madre siempre dice que mujer previsora vale por dos. Pero a veces la genética te juega una mala pasada y, en lugar de heredar el set completo de refranero español + sentido común + disciplina militar aplicada, heredas la colección de sellos del abuelo, que viene a ser mi caso.
Asi que como el gatito Jones venia de otra casa, mi disciplina militar me indico sabiamente que no había que desparasitarlo. Y mi sentido común me dijo que ese pequeño mosquito que le rondaba la oreja ayer por la mañana, venia del árbol que entra por la ventana. Hasta que al final fue la colección de sellos la que me dijo que ese mosquito que veía por segunda vez igual era un accesorio del gato. O lo que es lo mismo: una pulga.
Mi primer ataque de pánico desemboco en la compra de un spray anti pulgas para la casa y un anti pulgas para el gato ademas de vencer el record mundial de los 100 metros lisos. Y es que yo bajo presión corro como un gamo.
Lo que yo sospechaba que tenia el gatito Jones cuando todavia era joven e inocente

El segundo ataque de pánico vino cuando después de rociar la casa y al gato con anti pulgas, le pase el peine al efecto, me salió una pulga adulta al encuentro y salto dentro de la cama. Tarde un total de 10 segundos es desvestirme, hacer un montoncito con toda mi ropa y la ropa de cama y rociarlo y crearme un look de pelea de gatas que yo clasificaría como Neurotic Chic. Y cero coma mas en darme cuenta de que tenia las ventanas abiertas de par en par y todo el vecindario me estaba viendo con el resultado de mis paseos por la sección de lencería.
Y a partir de ahí todo fue sobre ruedas:  utilice spray para matar pulgas en el equivalente a tres casas de la Preysler (lo cual no está mal teniendo en cuenta que mi casa es del tamaño de la caseta de perro), mi hipocondría hizo que me picase todo el cuerpo con cada pulga que encontraba (hasta un total de 4), me encontré 3 picaduras (no sé si reales o figuradas), llame a mi madre cinco  veces (todas para atención psicológica) y finalmente, como desde que deje el chocolate Milka no hay ninguna otra droga en mi casa, me di al cola cao para tranquilizarme.
Mucho me temo que recibiré una carta del ayuntamiento por emitir el equivalente de CO2 de todo el transporte anual en Europa. Espero que mis vecinos sepan agradecerme mi diligente desparasitación, que por cantidad utilizada de insecticida cubre toda el área metropolitana de Londres y salgan en mi defensa.
Y si me deportan, siempre podre volver a España, ¿no?