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20/11/12

Guia practica para mantener tu ying en Navidad

Estamos a finales de Noviembre y no solo ya es Navidad sino que hay gente que ya ha terminado de comprar los regalos. En mi particular andadura por la vida, que se resume en mirar los escaparates para ver en qué fecha vivo (San Valentín empieza en Enero y dura un mes), he decidido que este año el despendole de felicitar todo el mundo las fiestas y desearles un feliz año nuevo incluso cuando tus deseos el resto de los once meses es que venga una ola  se los trague; de ir a la fiesta de Navidad del trabajo cuando tu lo que quieres es estar en pantuflas en casa; de comprar regalos destinados al reciclaje (es decir, a ser regalados a otros a la primera ocasión de lo horrorosos que son) y de comer cantidades que harían a una boa dormir durante tres días en la carretera para facilitar la digestión, no me va a destrozar el ying como normalmente ocurre. Asi que por si alguien está en la misma situación, he decidido escribir una lista de consejos para sobrevivir a la sobredosis de felicidad:
·         Agénciate un roscón de reyes a la primera oportunidad. Como todo el mundo sabe tiene múltiples beneficios para la salud, desde su efecto calmante hasta la liberación de endorfinas y, en casos extremos, la generación de amor al prójimo sin esperar nada a cambio o en incluso esperando cabreos superlativos.
·         Cómprate una barra de labios nueva (si aplica, claro). Si en tiempos de crisis y guerra las ventas de L’oreal aumentan, esta es definitivamente la ocasión perfecta para darles un empujoncito.  Y es que cuando una se ve fabulosa, hasta puede tolerar las impertinencias de parientes lejanos diseñados para poner a prueba los nervios del más calmado.
·         Averigua las horas de Cortilandia. Es un poco ochentero, el espectáculo ya no es como antes, pero en casos de estrés extremo, cantar un poco de ‘Cortilandia, Cortilandia, ya llego la navidad’ nunca viene mal. Y siempre puedes fingir que se te olvido comprar el pan o un enfado repentino para salir de casa a la hora X.
·         Espera a los reyes como cuando eras pequeño, comprobando cada día si por casualidad se habían confundido y llegado antes o si habían decidido dejarte un regalito unos días antes como aperitivo.
·         Lleva lápices de colores en el bolsillo. Si la situación se sale de control, ponte a dibujar un sol y una casita (te acuerdas de lo terapéutico que era en la guarde a pesar de que el sol y la casita eran irreconocibles?) y si hay niños gritones alrededor dáselos a ellos y pídeles que dibujen su casa, su familia, sus dibujos favoritos, a Batman y la lista de reyes (esta última, como tiene por lo menos 200 líneas les llevara un rato).
·         Cómprate un regalo fantástico a ti mismo y espera al día 6 de Enero para abrirlo. Acuérdate de el cada vez que notes la vena de la frente hinchándose y disfruta de tu premio por no acabar protagonizando Kill Bill en primera plana de 20 Minutos una vez que las Navidades se hayan acabado.
Y con esto yo ya estoy lista para enfrentarme a todas las cenas a las que no quiero ir, toda la gente con la que no quiero hablar y todo lo feliz que estoy obligada a ser.
Lara Jones