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5/6/12

Jubilee en Londres!

Ahora que el fin de semana del jubileo británico ha llegado a su fin, creo que tengo que empezar por darle el pésame a la reina. Alguien se ha planteado como se siente la reina después de 60 años preparando el jubileo, unos hijos que no le permiten la jubilación a una edad prudente y unos nietos como Harry, que parece descendiente de un granjero y las hijas de Fergie (que son las vacas que complementan  la granja de Pin y Pon versión británica) cuando después de todo este duro trabajo el gran día le llueve? Y no llueve un poco, no, no, llueve como para complementar a los 1.000 barcos del desfile con otras mil zodiacs para asistir a los viandantes y un par de demandas judiciales por no tener suficientes barcos salvavidas en las calles al más puro estilo Titanic.
Es más, teniendo en cuenta que el finde pasado yo andaba desmayada en pantalones cortos viendo yogurines de 18 años y este me lo he pasado engurruflada dentro de mi abrigo, alguien se ha planteado cuantos outfits se necesita tener planeados para tamaño evento en un clima tan traicionero como esta? Porque me la imagino, con Kate haciendo su Guasshh, Guasshh de bucles al viento eligiendo modelitos: uno de verano, de seda con un mega sombrero de flores; uno de entretiempo, con menos flores por si está nublado y una chaquetita; uno de invierno sin lluvia y por último el elegido: modelo diluvio universal en el gélido invierno que incluye chaleco interior de borreguito, bragas de cuello vuelto térmicas, sombrero con manguitos incorporados (nunca se sabe cuándo se van a necesitar estas cosas) y bolita calienta manos (que yo solo he visto en Alemania pero que es muy practica para no perder ningún dedo innecesariamente).
Y es que en 60 años han cambiado muchas cosas: las mujeres ya no tienen 15 hijos gracias a la píldora, los cafés se pagan con tarjeta, las vacaciones se pasan en Vietnam y próximamente en la Luna y ya no es necesario cocinar, la comida sale hecha del microondas. Pero hay cosas que nunca cambiaran: en Londres es invierno 11 meses al año; la monarquía es la institución más querida del país, independientemente de todas las conversaciones sobre Tampax que salgan a la luz, Murphy vela por todos nosotros y porque nuestras ocasiones más especiales sean lo más desastrosas posibles, y no hay nada como los forros de borreguito.
Me encantaría poder contar en mayor detalle el desfile, pero desafortunadamente, el mal tiempo me puso en modo hibernación, como mi ordenador, y en vista de la ventisca y el mega diluvio, decidí quedarme al calor de mi casa haciendo bricolaje y comprando perlas barrocas para limpiar mis momentos anti glamour.
Lara Jones

21/6/11

Que Asco...t


Reconozco que a veces necesito un antídoto a la vida diaria. Y es entonces cuando decido cortejar a mi pamela y llevarla a sitios bonitos. Asi que este año, para cambiar el fondo de las fotos, me decidí por Ascot. Desde la distancia y según los periódicos todo un antro de perversión de elegancia y refinamiento, al aire libre. ¿Se podía pedir más? Pues si, a poder ser una crítica objetiva.

Porque si omitimos las señales que durante días estuve recibiendo, al más puro estilo Harry Potter, y que decidí obviar, como que el tren estuviese lleno de bombines (¿pero no tienen coche de gasolina, de caballos o nave volante?) o que hubiese una pelea el día anterior (¿esta no era la nacionalidad del saber estar?) hay unos cuantos hechos que hicieron que permaneciese allí un total de hora y media y que acabase prefiriendo ver un partido de futbol en la sección de Hooligans, en el momento de estampamiento de botellas en las cabezas disponibles en los alrededores que quedarme allí.

Y es que bajarse del coche fue todo un reto. No tanto por nuestros altísimos tacones sino porque a nadie se le ocurrió que podría llover. Total que tuvimos que ir parking (campo) a través hasta el recinto, clavando nuestros tacones cuando podíamos en el barro (el resto del tiempo fue una mezcla de Aterriza como Puedas y patinaje artístico). Llegar a la entrada y descubrir horrorizadas los picnics que había por todas parte con las sillas de plástico blancas del Carrefour (las de 5 por 2 euros) al más puro estilo familia choni el playa fue decepcionante. Pero lo que de verdad casi nos causó un infarto no fue ni que hubiese alguna chica que pasease descalza entre el barro, ni que la gente se trajese la caja de fresas de Tesco (con el plástico y la etiqueta incluida) y la aparcase al lado del Moet ni que algunos espontáneos se pusiesen bolsas transparentes de plástico encima por si llovía, ni que los hombres pareciesen decididos a poner a prueba nuestra elegancia ocupando los poquísimos pasillos con algún tipo de pavimento. Lo peor fue cuando pensando que estábamos pisando en uno de estos pasillos, İnos hundimos en el fango! Y ese fue el momento. Como en las películas románticas en las que una mirada marca un antes y un después, nuestra toma de contacto con el barro, metido hasta el talón de los zapatos, inicio la retirada. Porque al final, las carreras eran entretenidas pero estábamos rodeadas de chicas chillonas aderezadas con panelas y taconazos cubiertos de fango (quien diga que los ingleses son silenciosos que se pase por Ibiza o en su defecto por Ascot), el horizonte se cubría de sillas de Carrefour, no alcanzábamos a ver más de medio metro por delante nuestro porque un pequeño descuido y desapareceríamos en este campo de arenas movedizas, y como llegamos por la tarde, el personal ya estaba tan borracho que la única diferencia con los hooligans de pura cepa era el bombín.

Lo bonito de las fotos es que te puedes perder los detalles


Asi que, sintiéndolo mucho por los ingleses, punto positivo para los partidos de polo y las regatas de Henley y punto super negativo para Ascot, porque por mucho que se llame Royal, le pirrie a la Reina y, posiblemente, Harry (mi Harry) estuviese por allí no hay ni una sola libra de la entrada que no merezca ser reclamada por fraude, peligro para la salud pública, daños materiales, daños emocionales y, en general, por haberme obligado a declarar mi tarde y mi outfit zona catastrófica.
Lara Jones

17/5/11

No me gustan las plataformas

No solo no me gustan las plataformas, sino que las odio. Y las odio desde las Spice Girls (Gery, has perdido estatura pero has ganado glamour el tiempo) en aquellos años en los que yo gateaba por la alfombra (aunque pensándolo bien igual ya no me quedaba ni un diente de leche y puede que incluso usase sujetador).
Y no solo no me gustan porque con ellas parezco una jugadora de baloncesto, sino porque el termino en sí mismo es tricky y escurridizo como él solo. No encantadoramente cheeky como el príncipe Harry, pero tricky como Charles (a ver si tengo suerte y me sale algo que sea bald como William). Y si no, a las pruebas me remito. ¿Cómo se han hecho tan famosas las plataformas que están en todas partes?
v  Leo las instrucciones de un software para instalar y resulta que los programadores están metidos hasta las trancas en el mundo de la moda. En la caja pone claramente requisitos mínimos para el uso de la plataforma es ser cliente de NTws, que definitivamente debe de ser un diseñador haciéndole la competencia a Louboutin. ¿Las tendrán en color maquillaje de mi numero?
v  Mi tren a casa sale de la plataforma 3, que claramente indica que alguien ha perdido un zapato porque si tu tienes dos pies, ¿como pueden darte un número impar?. Es más, si yo he comprobado recientemente que sigo teniendo dos pies, el tren sale de la plataforma de la de al lado que esta como una cigüeña porque le duelen los juanetes. Ahora todo empieza a tener sentido...
Nada, que no me gustan las plataformas, y no me gustan...

v  Existen plataformas petrolíferas, lo cual es una prueba irrefutable de que no soy la única que a veces se echa la gasolina por encima en lugar de colocarla grácilmente en el depósito del coche. Y algunas encima lo hacen con plataformas. Si es que cuando una sube muy alto, mantener el equilibrio es complicado y mas mientras te concentras en no morir estrangulada por la manguera y sobre todo no gripar el motor usando diesel por error. Seguro que si cambiasen los colores de los surtidores a algunos fácilmente reconocibles y de temporada (color geranio, azul eléctrico, verde lima), derramaríamos menos oro negro.
v  Alguien me dice que está usando su trabajo actual como plataforma para conseguir un puesto más alto. ¿Y no es más práctico algo con peldaños, en lugar de alzas? ¿Donde están esas escaleras de mano que mi madre siempre me dice que son super practicas incluso cuando estamos hablando de hacer bizcochos de limón y que se esconden habitualmente o en el armario de la cocina o detrás de las cortinas de la cocina, que son también super practicas  y lo mismo sirven para un roto que para un descosido?.
v  Y por supuesto en las fiestas de los pueblos se ponen plataformas para que toquen los músicos. Que yo me pregunto si significa que las jóvenes en edad de merecer cambian las manoletinas por unas plataformas estilo Beckham (todavía no me recupere del horror que llevo en los pies para la boda real) para que las toquen. Una especie de cause-efecto o acción y reacción de Newton en versión campera y arregla-pero-informal.
Y para colmos una amiga me dice que las plataformas están demodé. ¿Y ahora que hago yo con todas las que tengo?
Lara Jones