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24/5/11

Soy todas

Llevo años intentando llegar al éxtasis como Santa Teresa de la Cruz, ver todo desdibujado como Picasso (aunque desde que me opere de miopía los contornos han vuelto a ser los mismos), sentarme debajo de un manzano y pensar en algo más que comerme las manzanas que caigan y un montón de rarezas mas, todas con el fin de demostrar que soy un genio.  
¿Y cómo he encontrado las trazas de mi genialidad? Con algo tan mundano como ver la tele. Resulta que ahí estaba una de las características típicas de los genios: personalidad múltiple. İY yo la tengo!!!
Y es que soy todos los personajes de Mujeres Desesperadas:
v  Lynette la mayoría del tiempo, tan peleona y competitiva que incluso en mi primer día corriendo en el running club tuve que ir de las primeras. Y no fui dando instrucciones y codazos porque era una carrera social. Solo me falto gritarles a los del fondo aquí-te-espero-comiendo-un-huevo (nininininini).
v  Bree, de vez en cuando, sobre todo volviendo a la oficina con cara de estar salvando a la ballenas, gobernando USA y operando a corazón abierto simultáneamente para encubrir que me he pasado 8 minutos de saltos enérgicos en el baño celebrando una buena noticia y 2 minutos de secado de brillos, porque con el ejercicio aeróbico sin calentamiento se suda mucho. A ver si se me pega lo de hacer muffins y consigo que la masa suba y no baje un día de estos.
v  Susan, porque aunque no me haya dejado las llaves en casa y caído desnuda en un arbusto (fundamentalmente porque no tengo un vecino canon para rescatarme sino un vecino para ser abatido a cañonazos), he pasado por todo tipo de desastres incluyendo darme a mi misma con el palo de golf, encontrarme a un amigo justo cuando iba divina pero con mis zapatillas viejas de conducir (evidentemente, no habría salido del coche ni aunque me hubiesen puesto al lobo de caperucita afilándose los dientes para comerme mejor de copiloto) y echarme las gotas equivocadas en los ojos (afortunadamente la única víctima fue el maquillaje).
v  Gabrielle, con la que comparto una larga lista de requisitos vitales para funcionar con normalidad. Yo tampoco puedo pensar si no tengo perfectos las unas y el pelo, si los zapatos y el bolso no conjuntan y si voy hecha unos zorros o sin maquillar. Y mi potencia mental se incrementa ostensiblemente cuando pienso subida en unos tacones de vértigo o voy ensenando tres cuartas partes del largo de mi pierna.
Y soy también todos los de Sexo en NY:
v  Carrie con la que comparto su amor incondicional a sus zapatos. Yo también tengo amor para todos los pares del mundo y de todos los demás planetas con vida sin descubrir.
v  Charlotte, porque yo también creo en los príncipes azules, en las hadas madrinas y en los sombreros ultra glamourosos (querida pamela que estas en el fondo del armario, prepárate que nos vamos a Ascot).
v  Miranda, porque yo también me he enamorado del chico menos adecuado y más dulce. De hecho, paso por estos enamoramientos todas las semanas con los brownies. Definitivamente el amor que menos me conviene.
v  Samantha, con quien comparto junto con Alaska el himno ‘A quien le importa’ solo que quitándole las connotaciones erótico-festivas.
A veces pienso que tengo alma americana

Y ademas soy unos cuantos personajes masculinos de Gossip Girl. Si, si, masculinos: yo esperaba sentirme como Blair y me siento como Nate; quería que me gustase la ropa de Serena y lo que me encantan son las bufandas de Chuck (y Chuck en sí mismo con ese punto canalla y ese look de perfect gentleman); quería sentir compasión por la pequeña de los Humfrey y resulta que siento compasión por el mayor (me recuerda tanto a Tristón-solo-quiere-un-amiguito).
Asi que aunque el mundo no tenía déficit de genios me uno a la lista.
Y tú, ¿tienes también personalidad múltiple? ¿Te hago un sitio en el paraíso de los genios?
Lara Jones

22/3/11

Guia para bajarse de un deportivo en 5 pasos (aplicacion practica)

Si te gusto la guía en 5 pasos para subirse a un deportivo, mi aplicación practica te va a encantar. No solo porque me pillase por sorpresa (no me lo había estudiado y no llevaba chuleta) sino porque en situaciones de estrés gracias a Dios no me convierto ni en Pumuki, ni en Pipi Calzaslargas ni en Espinete (y mira que este andaba dentro de las previsiones, porque los pelos de punta es muy fácil que se te pongan bajo presión).
Tengo que decir que subirme al deportivo no fue tan duro: había un hueco del tamaño de mi pie entre el bordillo y el coche, así que metí el tacón de mis stilettos en él (con los pies dentro, por supuesto) y me aterricé grácilmente en el asiento (sin caerme de culo ni nada) y luego metí las patitas (y fue todo un éxito, no me deje ni el bolso, ni los pies ni la dignidad fuera). El viaje a casa fue estupendo: descubrí un super reposabrazos (para los tuyos y los del conductor para modelos humanos de 3 brazos each y los tuyos, los del conductor y de una contorsionista, porque si no no le cabe el cuerpo para modelos humanos de dos brazos); y que había un espacio cucusimo donde poner el bolso, supongo que pensado inteligentemente para novias / citas desmayadas del esfuerzo de subirse al coche sin crearse una lesión lumbar crónica.
Ahora, que cuando arrivo a casa... Abro la puerta del coche y ¿qué veo? Que el coche estaba exactamente a la altura del bordillo y sin espacio entre medias. Y fue como: ¿y ahora qué? ¿Salgo del coche como una lombriz? Porque tú me dirás como me pongo erguida con unos stilettos, una falda de tuvo que te hace andar como una muñeca china y una distancia total al bordillo de cero patatero para coger impulso. Tentaciones tuve de pedirle al galán que me empujase, pero con el reposa-brazos gigante entre los asientos (supongo que para prevenir ataques erótico-festivos a los propietarios atractivos) pues  claro, iba a ser un número, yo haciendo la lombriz y el con las piernas saliendo por la ventanilla  para impulsarme y sortear el obstáculo interno que Audi amablemente había colocado para añadirle spice a mi vida...
Kit basico para subir (que no bajar) a un deportivo

Y entonces, como en Marcelino Pan y Vino, se hizo la luz! Puse los pies en la acera (evidentemente casi pierdo todos mis ligamentos, incluidos los del hombro y el talón de Aquiles), cogí mi bolso, cogí impulso (no hay nada como hacer sentadillas en el gym, hay estaban todos mis músculos trabajando en equipo para no destruir la posibilidad de una segunda cita sin haber terminado la primera) y voila! Aterrice por sorpresa intacta sin que se me cayesen las llaves a la alcantarilla, se me desconchase el esmalte de unas o se me moviese ni un pelo (y eso que la laca me la había echado como 14 horas antes).
Así que, tengo que decir que aunque la práctica fue un poco diferente a la teoría el objetivo esta mas que cumplido: se bajarme de un deportivo como si fuera Blair Waldorf versión inglesa pero con un par de primaveras mas (me encanta la palabra couple en ingles, pueden ser 2 o 200 y se quedan tan pichis), un par de dramas menos y cero Chuck  Bass persiguiéndome (y mira que me gustaría).
Solo me queda una pregunta: ¿me llamara? İAbran sus apuestas!