Tengo
buenas y malas noticias. Primero las buenas: se me entiende perfectamente en
ingles. Y, ahora, las malas: no hablo como la reina de Inglaterra. Y para
terminar, las extravagantes: me he apuntado a clases de corrección de acento
para hablar como ella.
La
primera sesión de evaluación de áreas de mejora no ha podido ser más
relevadora. Necesito ser más explosiva; no tanto como Pamela Anderson en los
vigilantes de la playa ni como el estribillo de la canción de Rafaela Carra, sino
más concretamente tengo que hacer las consonantes explosivas más explosivas. Lo
que viene a ser exactamente como suena: multiplicar por 5 el riesgo de matar a
perdigonazos al resto de la humanidad.
Y es
que esto es un problema antiguo. Ya en el auto-escuela el profesor me pidió que
por favor moviese la cabeza y dejase ese rictus digno que tan bien había conseguido
elevar a la categoría de profesional de no mover la cabeza y cotillear a través
de las gafas de sol a base de puro movimiento de ojos al estilo Marujita Díaz.
Y es que las procesiones de Potes te ponen no solo en forma a base de perseguir
a la santuca y a tu abuela octogenaria por el puerto sino que te someten a un bootcamp
de gafas de sol donde tan importante como que te vean es ver sin ser visto. Con
los perdigones es lo mismo, parece ser que durante años he tenido un muro de contención
a base de hacer mis consonantes mojigatas en lugar de explosivas.
La otra
gran petición es tener un momento Zum, Zum, Zum o sea que juegue a las abejas
mientras exploto o no las diferentes consonantes. Yo solo espero que del
esfuerzo no me salga miel por ningún poro y que si me sale sea de brezo, que es
mi favorita.
Y tengo
que resolver dos grandes problemas: el primero es que las vocales pueden tener
diferente duración, lo cual para hispano parlantes que crecemos hablando lo más
deprisa posible para que no nos quiten el turno es todo un reto; y el segundo
es que no hay 10 sonidos de vocales como yo pensaba, sino 19 así que me quedan unos
12 por oír por primera vez. Y yo que estaban tan orgullosa porque oía 7 y conocía
la existencia de otros 3 que pensaba que nunca se me habían manifestado.
En fin
que me esperan meses de duro trabajo para hablar un poquito mas como la reina y
un poquito menos como yo.
Os
parece que merecerá la pena el reto?
Lara
Jones