Mostrando entradas con la etiqueta viajar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajar. Mostrar todas las entradas

6/3/13

Y que no me guste viajar


Como una es un ente poco glamouroso, de las que esta con Dorothy (de El Mago de Oz) en que se esta en casa como en ningún sitio, conteste super risueña a una de mis amigas que mi plan de viaje para 2013 era quedarme en casa. Y las dos nos miramos con estupefacción: ella porque recorre el mundo con los conquistadores españoles del siglo XV (exceptuando la parte del caballo… Y la de la espada también) y yo porque solo de pensar en sus planes de viaje, me empiezo a marear y solo puedo decir ‘ay, que”gomito”’, como cuando tenía 3 años.

Y es que a mi me encantaría viajar, si y solo si (como en clase de mates):
·         Me pudiese tele-transportar. Un hago chas y aparezco a tu lado, al mas puro estilo de los años 80. Porque cuando viajas entre que haces la maleta, llegas a la estación/aeropuerto y luego te transportas en medio centímetro cuadrado, con tus rodillas intimando con las de tu compañero (desconocido) de asiento.
·         Me pudiese volver a dormir a casa. Porque me encantan los armarios de los que te puedes pasear dentro, tener ducha y bañera y que todas las luces enfoquen donde deben. Pero reconozco que después de 10 minutos de entusiasmo por esos pequeños lujos, yo lo que quiero es dormir con el gatito Jones, darme algún paseo furtivo al frigorífico y ponerme los calcetines de dormir que me deje en la maleta.
·         La sensación térmica cuando aterrizo es la misma que en las fotos. Y es que yo cuando viajo, acabo sintiéndome como una mujer menopáusica: con unos sofocos increíbles en los sitios donde la foto ensenaba un paisaje con sol y casi perdiendo el conocimiento en los sitio con nieve. Asi que, por favor, a poner el mundo a 20 grados que desde que vivo en Londres no tolero mucho mas.
·         La comida local es la comida de mi madre. Y es que no hay nada peor que irse de viaje y acabar con el estomago del revés por la comida de los lugareños. A mí esto con lentejas con chorizo no me pasa así que voto por ellas en todos los rincones del planeta (cocinadas con agua limpia eso sí, que el marrón de la salsa no es del agua de lavarse los pies) aunque en su lugar, acabo siempre en McDonald’s, que siendo prácticos, la comida es la más segura del planeta aunque solo sea para evitar daño de marca.
·         Me puedo volver cuando quiera. Porque no hay nada peor que cuando estas de viaje, ya estás un poco hasta las narices de echar de menos los calcetines de dormir y las lentejas y echar de mas los sofocos y la penuria de cualquier medio de transporte, y darte cuenta de que todavía te quedan tres días a menos que estas dispuesta a empeñar un par de órganos vitales para volver a casa… Un dolor…

Y por supuesto tengo que acabar con las cosas que adoro de los viajes: el buffet de desayuno!!! Eso no me importaba que me lo trajesen a casa, a poder ser con un mayordomo incorporado que me limpie la habitación y si va justo de tiempo, mejor que se encargue solo de dejar como un espejo la cocina.

Lara Jones

PS Mil disculpas por el retraso y por no dejar comentarios en otros blogs con la misma frecuencia de antes. Sigo trabajando 12 horas al dia, en cuanto la situacion se normalice todo volvera a ser como antes.