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16/6/11

La vida moderna me mata

Estoy a punto de demandar a todos los gurús de la tecnología y la vida moderna: Bill Gates, Steve Jobs y un par de ellos más que no conozco pero que seguro que tienen alguna relación con las incomodidades de mi vida. Y es que hay unos cuantos asuntos que su trabajo y esfuerzo me podría resolver que me sacan de mis casillas:
v  Que el portátil no me lea la mente. Es que ni sabe cuando quiero que este encendido, se va a dormir sin preguntar ni dar las buenas noches y, encima, cuando busco una archivo, en lugar de leerme la mente como las PA de Miranda en el Diablo viste de Prada que con la indicación de ‘el papel ese’ eran capaces de encontrar la cómoda del siglo XVIII, tengo que darle instrucciones claras y concisas, cuando no recuerdo la fecha, ni del título y, a veces, en realidad, de lo único que me acuerdo es de los colores. Bill, İuna solución quiero!
v  Que pierda consistentemente dentro de casa  las llaves, la tarjeta de transporte, los maquillajes, el esmalte de unas (justo cuando tengo un desconchón y no tengo stock de ese color) y las tarjetas en general, sobre todo si estoy en una situación de vida o muerte. ¿Puede alguien ponerles un vibrador como el del móvil y un número de teléfono al que pueda llamarlas?
Mi mejor intento de soborno al portail: una pena que no le gusten las flores

v  Que el coche siga aparcado justo donde le deje. ¿No me puede venir a buscar? Es que la mezcla de toda una infancia viendo el Coche Fantástico y dolor de pies que me sugieren llevarlos en la cabeza como llevan las africanas los cantaros de agua, me está llevando a fantasías de lo más alocadas.
v  La inexistencia de un bolso virtual más allá de la película de Mary Poppins. Porque, si metes todo lo que puedes llegar a necesitar, necesitas a la caravana de los reyes magos con pajecillos y todo para que lo trasladen ,y si te dejas algo, justo ese es el día en el que lo necesitas. Porque a mí personalmente no se me cae nunca un botón de la chaqueta hasta que tengo una reunión importante y entonces, no sé si es por la tensión o por timidez, pero salen todos despavoridos cuando yo por supuesto no llevo mi costurero de viaje. Y digo yo que si hay servidores virtuales que no están en tu portátil pero es como si estuvieran, podían hacerme un paquetito de snacks, maquillajes, juguetes electrónicos, agendas y básicos (llaves y tarjeta transporte) y ponérmelo en el bolso a discreción según lo vaya necesitando y lo podemos llamar ‘servidora virtual’ que está muy en línea con el servicio que ofrece. Estoy segura de que a los informáticos les gustara la novia que les he creado para sus juguetes.
v  Las distancias actuales y, la verdad, es que no se si la solución es comprimirnos a todos como la Game Boy Pocket (como me gustaba ese anuncio, Dios mío) o invertir en tele transporte, pero sinceramente, puedo resignarme a no estar en dos sitios a la vez (aunque lo veo como una barrera humana de lo mas deleznable) pero ¿qué me dices de que la distancia entre dos puntos en la misma ciudad sea una hora? Y encima o atascada o compartiendo tu metro cuadrado vital con otras 25 personas, la mitad de ellas sin duchar. ¿Es o no es inhumano? Solicito una acampada en Sol para esta causa YA!

Asi que si el amigo de un amigo de alguno de vosotros conoce a alguien que me pueda ayudar, yo estoy dispuesta a desquiciar a los ingenieros con mis ideas y luego compartir los beneficios de toda esta funcionalidad de gama alta que me gustaría introducir en mi vida con el resto de la humanidad.

Lara Jones