15/05/12

Si fuera invisible por un dia...


Una de las preguntas que siempre me habria gustado contestar es que haria si fuese invisible por un dia. Lamentablemente, aunque he estado durante años esperando la llamada del Financial Times, preocupado por mi respuesta a tamaño reto, nunca ha ocurrido asi que he decidido auto-entrevistarme a mi misma y compartirlo con el vosotros.

Si fuera invisible por un dia...

... Me iria de cañas con los hombres y averiguaria de que hablan. Me tomaria un cafe grande por si hablan mas de futbol que de mujeres y me entra el sueño. Y tomaria notas para buscar en Google despues porque estoy casi segura de que hay un universe por descubrir en sus mentes y nosotras estamos vetadas! Pero como Google es asexual seguro que tendria las respuestas.

... Me iria a la oficina de la hermanisima Jones y le pellizcaria por debajo de la mesa. Dejaria que se volviese loca y pensase que esta perdiendo el norte durante 5-10 minutos y justo cuando el sudor frio le estuviese cayendo por la frente y estuviese a punto de confesar a sus compañeros, lo cual la reclutaria irremediablemente de por vida en un psiquiatrico por ser como el niño del sexto sentido, le contaria al oido lo que estaba pasando. Una cosa es asustar y otra inhabilitarla legalmente, por mucho que a nivel herencia me beneficiase.

... A la vuelta de la oficina de mi hermana pasaria por casa de Carmen Lomana: me muero por ver con quien come, que come y si, de hecho, come aparte de cotillear sus 200 metros cuadrados (no contrastado pero me imagino que es una buena estimacion) de vestidor y probarme todos sus zapatos. Y si de paso le descubro un amante, pues a hacer caja en Salvame cuando sea visible de nuevo.

...Me meteria en una escuela de peluqueria y estetica e iria a todas las clases. Quiero saberlo todo: como conseguir que mis uñas de gel duren 2 semanas, como alisar el pelo en 5 minutos y que no se despeluje con el primer golpe de viento, como sacarme partido a golpe de brocha o de rodillo si es necesario...

... Iria al metro en hora punta y me dedicaria a hacer cosquillas a la gente. Estoy casi segura de que pocos se reirian y unos cuantos pondrian una demanda por acoso. Semejante desfachatez, intentar que la gente se ria en la dramatic situacion de compartir su metro cuadrado con 5 personas mas, 3 de ellas sin duchar!!! Es que no tengo corazon!

Alguna travesura mas que añadir a mi lista?

Lara Jones

P.S. De nuevo en el ordenador 100% British, copiando y pegando eñes de Wikipedia… Para lo que hemos quedado…

08/05/12

Espiritu Olimpico I

Lo bonito de los días de Puente como ayer en Londres es que te da tiempo a prestar atención a lo que pasa a tu alrededor e incluso a escuchar anuncios en la radio sin cambiar frenéticamente de emisora. El hecho de que yo me enterase vía Skype de que las olimpiadas eran este año, mientras una amiga hacia lo imposible para que yo aplicase para entradas porque si en Estados Unidos la fama cuesta, en Londres lo que cuesta no solo dinero sino sudor y lagrimas es conseguir entradas a cualquier evento deportivo, no quiere decir que todo el país no esté volcado en los preparativos de tamaño evento.
Y una de las grandes incógnitas es como carajo va Londres a transportar al aluvión de humanidad que aterrizaran Dios sabe donde (porque al parecer Heathrow esta colapsado y pasar por el control de pasaporte lleva más tiempo que el proceso de adopción de una criatura) en este transporte público de la era Victoriana. Y es que no solo había metro a Wimbledon en el siglo XIX (¿alguien se imagina un vagón lleno de señores con los bigotes planchados al más puro estilo de la época?) sino que yo sospecho que seguimos con los mismos vagones y, definitivamente, las mismas locomotoras.
La solución viene vía anuncio de radio: ‘hay tantas formas de moverse en Londres como de ganar medallas en los juegos: anda, ve en bici…’. ¿Perdón???? Los mismos que me cobran 200 libras al mes por un abono mensual que en Madrid serian 70 euros, en una situación de ‘ligera sobrecarga’ en lugar de llevarme a caballito, a la sillita la reina o simplemente en tren, ¿me dicen que ande? Pero es que yo no ando!!! Yo voy a spinning, corro… Y, claro, si corro, ¿que hacemos cuando por fin llegue a la oficina? ¿Me subo despelujada, sudada como un pollo y le presento al mundo el eu d’jogging? ¿O me van a poner una ducha publica que como diría mama Jones estará llena de papilomas y se puede incluso coger la triquinosis (que para ser una enfermedad de cerdos, hay que ver lo frecuentemente que me lo menciona mi madre especialmente ligándola a mi)?
La siguiente opción es ir en bici, que es realmente el verdadero espíritu olímpico. Porque, si ir en bici en mitad de las callejuelas estrechas plagadas de autobuses de dos pisos no requiere tesón, valentía y un alto grado de inconsciencia (al más puro estilo saltador de jabalina) que venga Dios y lo vea.
Track
Preparados, listos.... A trabajar!!
Y para rematar la faena, no hay más que leer el periódico: meses y meses diciendo a los empresarios que por favor se preparen para que todos trabajemos desde casa.
Y yo es que no quiero ser egoísta y sé que Londres es de todos y todo el mundo tiene derecho a disfrutar de los juegos, pero es que tengo la corazonada de que me va a costar recordarlo a las 7 de la mañana cuando acabe como Norma Duval pero sin maillot siendo aupada por cuatro hombres y viajando al más puro estilo de la mujer de Batman (colgada del techo) o a las 6 de tarde, cuando el servicio sea suspendido porque haga mucho frio (las líneas se congelan), haga mucho calor (los cables victorianos pierden tensión) o porque algún turista se haya dejado algún miembro del cuerpo atascado entre las puertas.
¿Me estare haciendo mayor?
Lara Jones

30/04/12

5 consecuencias inmediatas de los catarros


Estoy seriamente tentada a empezar a escribir una tesis doctoral sobre la correlación entre los catarros primaverales y comportamiento manifiesto del síndrome de Diógenes. A estas alturas lo único que me detiene es que el tiempo total que he necesitado para muestrear los hechos han sido 5 días de infierno vírico en forma de ‘toso, estornudo y tengo fiebre y no hay nadie que me cuide’ (plagiando a Modestia Aparte) y según nuestro tozudo sistema educativo, necesitaría unos 5 años para escribir esa gran pieza de estudio científico que demuestra que:
v  A pesar de los avances en todos los campos, un adulto medio utiliza y almacena aproximadamente dos toneladas de kleenex por día. Para desmayo de los ecologistas, soluciones no hay muchas: salvo que Apple consiga enviarnos las congestiones nasales vía iTunes o Amazon lo haga en forma de Kindle, seguiremos ‘imprimiendo’ al mismo ritmo. ¿Lo peor? Que en mitad del delirio vírico, la mayoría de los kleenex son almacenados en todo tipo de superficies con preferencia sobre las no elevadas, o en cristiano, el suelo.
v  Las presiones atmosféricas internas no producen resultados intelectuales satisfactorios. O lo que es lo mismo, cuando la nariz se vuelve loca y la sobreproducción presiona el cerebro, nuestras decisiones son más pobres que nunca, lo que explicaría porque el sábado, con fiebre y sin poder respirar decidí, cambiar las manillas de las puertas del baño para acabar auto-encerrándome sin tener manilla para abrir y terminar por destruir la puerta para liberarme porque sorpresa, sorpresa, yo todavía uso destornilladores y no BB para la tarea y, no solo no tenia con que llamar a mis amigos sino que ninguno esperaba verme en dos días porque se supone que estaba sudando mi catarro en lugar de planificando mi último adiós al más puro estilo Bridget Jones o lo que es lo mismo, devorada por pastores alemanes.
v  La calidad nutricional desciende estrepitosamente a niveles basura. Y es que probablemente, si atacase los contenedores de los supermercados por la noche, comería mejor que la mezcla de sopas de sobre, palomitas y pechugas de pollo rebozadas congeladas de las que me he alimentado en los últimos días. Con tamaño déficit de vitaminas no me extraña que  no me llegue la cordura para quedarme en la cama reposando y que no se me ocurra tirar los kleenex a la basura, como tendré que hacer cuando recupere mi capacidad intelectual.
v  El agua del grifo deja de ser una opción. Y si el gatito Jones vive obsesionado con el agua del váter, Lara Jones solo bebe Gatorate y agua de sabores durante estados febriles. ¿Lógica? Ninguna. Teniendo en cuenta que ya no huelo el ambientador de Ambipur que tengo en casa a toda mecha, dudo mucho que lo que yo creo que es sabor a fresa y kiwi sea algo remotamente parecido.
v  Me apasionan las pastillas verdes, rojas y amarillas. De hecho, si mi pasión habitual por la pastis me lleva a tomar 3 tipos de vitaminas al día (general, para la piel y aceite de hígado de bacalao en plan abuela), mis catarros me llevan a ilusionarme con un montón de coloridas pastillas a base de paracetamol y otros ungüentos que prometen descongestionarme, quitarme el dolor de cabeza y darme sueno. Curiosamente, en 5 días solo he visto la parte del sueño. İNo puedo esperar a que cumplan con sus otros dos compromisos!
Y desde una casa con la que los cámaras de TeleMadrid soñarían para incluir en uno de sus reportajes sobre casos reales de enfermos del Síndrome de Diógenes, me despido esperando no ser la única en mitad de este delirio.

Lara Jones